Y debo decir
que confío plenamente en la casualidad
de haberte conocido.
Que nunca intentaré olvidarte,
y que si lo hiciera,
no lo conseguiría.
Que me encanta mirarte
y que te hago mío con solo verte de lejos.
Que adoro tus lunares
y tu pecho me parece el paraíso.
Que no fuiste el amor de mi vida,
ni de mis días,
ni de mi momento.
Pero que te quise,
y que te quiero,
aunque estemos destinados a no ser.
(desconozco el autor)
Comentarios
Publicar un comentario